Juegos prohibidos

dotaLA HABANA, Cuba -A pesar de la gran expectativa que habían generado en la juventud cubana los cines en 3D y las salas de juego, el 2 de noviembre del 2013 se publicó en el periódico Juventud Rebelde una “Nota Informativa” donde se anunciaba la prohibición de este tipo de actividades por cuenta propia.

Aunque la excusa era que no había una licencia específica para ese tipo de negocio, ya se había dicho en los medios que los juegos electrónicos “generan frivolidad y vicio”. También se había echado a correr el rumor de que en esas salas de cine a los menores se les ponía material pornográfico y “contrarrevolucionario”.

Los cuentapropistas que invirtieron miles de dólares en sus florecientes negocios no recibieron ninguna indemnización. Se anunció que el estado habilitaría una sala de cine 3D en el edificio del ICAIC, en 23 y 12, Vedado. El costo de las entradas en esta sala fue inicialmente de 25 pesos, pero más adelante fue reducido a 5 pesos.

Como al parecer no hay problema si la “frivolidad y el vicio” son institucionales, también se anunció que en los clubes de computación estatales (Joven Club de Computación), se podría jugar el DotA (Defense of the Ancients, sigla en inglés), un juego de estrategia en el que pueden participar hasta diez jugadores, que es muy popular entre los adolescentes por su alto nivel de acción.

Se hicieron dos torneos de DotA en Cuba, el primero a nivel de Joven Club y el segundo a nivel de municipio, pero la poca promoción ocasionó que la mayoría de los jugadores no se enteraran. Debido a la poca potencia de las computadoras, sólo se pudo competir en la primera versión del DotA. Esto es lamentable, pues los mejores equipos en Cuba están más familiarizados con la segunda versión o DotA 2.

El DotA 2 es mucho más rico visualmente debido a la calidad de sus gráficos. Desde el surgimiento de las salas particulares de juego, el DotA 1 había quedado relegado a las LAN (local area network) parties, o fiestas de juego entre adolescentes, mediante redes locales de corto alcance.

Estas redes locales cableadas constituyen una alternativa para quienes no pueden darse el lujo de costear redes inalámbricas, o comprar extensos cables de red que atraviesan el aire enlazando varios edificios y cuadras. Vale señalar que estos cables muchas veces son cortados en operativos que despliega la policía.

Pero aunque los Joven Club les abran las puertas a los jugadores, las máquinas disponibles no pasan de cinco y, como ya mencionamos, el DotA puede ser jugado hasta por diez personas. Hay centros como el Palacio de Computación, en Centro Habana, que es el local mejor equipado en términos de tecnología, pero allí, durante la oferta veraniega del “tiempo de máquina”, los empleados desconectan los cables de red, lo cual impide a los muchachos jugar en equipo.

A pesar del alto nivel de desinformación que impera en Cuba, los fanáticos del DotA conocen que se han realizado tres torneos internacionales del sensacional juego y se espera el cuarto.

Mientras en el mundo se decide si el DotA es declarado oficialmente deporte, y en China se les brinda a los jugadores albergue y comida durante el entrenamiento, los fans de Cuba se tienen que conformar con perseguir videos de las lides internacionales y pasárselos de PC a PC mediante memorias USB. Los que pueden, compran estos videos en el “paquete semanal de internet”, una alternativa muy popular para la gran mayoría que no puede acceder a Internet.

Debido a que las opciones de diversión son casi nulas para los jóvenes, algunos ex propietarios de salas de juego se han arriesgado a reabrir sus locales de manera clandestina. De esta forma, el verdadero cambio resultó ser menos locales, menos competencia entre ellos y por lo tanto precios más elevados.

Pero, todo se acepta con tal de seguir jugando. Jóvenes y no tan jóvenes buscan la manera de pagar el caro entretenimiento y se reúnen clandestinamente para vivir intensas aventuras en juegos de acción como el Call of Duty, o las contiendas de fantasía del DotA, sin concursos oficiales, pero con mucha emoción y el sabor adicional de lo prohibido.

Originalmente publicado en Cubanet.org

One thought on “Juegos prohibidos

  1. Carlos Ponce on

    En la última llamada que hice a Cuba, también me contaron sobre la prohibición a los que alquilan consolas en sus propias casas.

    Yo soy vicioso al juego, no iba a la casa de nadie a jugar, alquilaba la consola y jugaba en mi casa. A pesar de la represion del gobierno comunista y dictatorial, sigue funcionando ultimamente, y deja mas dinero pero con mas riesgo de que te lo decomisen todo por cualquier capricho de los represores. Asi no hay quien juegue tranquilo, no se cual es el miedo a que los jovenes jueguen y se entretengan. Parece que la cosa es mantenerlos adoctrinados todo el tiempo con la mesa retonta pero eso no lo ve nadie, menos los jovenes.

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